miércoles, 4 de agosto de 2010

Sonrie con el pecho.

Hay una técnica maravillosa y muy fácil, para mejorar el estado de ánimo. Imagina que tienes una boca enorme y preciosa, en el pecho, tiene que ser grande, que lo ocupe todo por completo. Ahora imagina que esa boca sonríe, visualízala. Cierra los ojos al principio, si te cuesta verla. Visualiza esa gran sonrisa en tu pecho. Mírala durante unos segundos. Si lo haces, notarás, como por inercia, que aparece también una sonrisa en tus labios. Esas dos sonrisa, hacen que mejore, inevitablemente, tu estado de ánimo. Hazlo cuando quieras estar mejor, cuando recibas a un amigo, cuando quieras sonreír. No importa el motivo, ¿acaso se necesita algún motivo para sonreír?.
PSYSI