sábado, 8 de marzo de 2014

El control que nos controla.

Somos conscientes de la cantidad de energía que gastamos intentando controlar. Lo queremos controlar todo. Esta es una de las labores más sin sentido que hacemos. Porque podemos controlar muy poco. Además de nuestro poder de elegir la forma, en como respondemos a los acontecimientos que suceden a nuestro alrededor, poco más podemos controlar. No podemos controlar lo que sucede. No podemos controlar a los demás. No podemos controlar practicamente nada. Sin embargo tenemos una gran tendencia a controlar. Y hasta la ilusion de que controlamos. Y ahí se nos van cantidades ingentes de energía y vitalidad, que podríamos poner al servicio de otras cosas. Cada vez que intentamos controlar algo, es el control, el que nos controla a nosotros. Soltemos el control. Dejemos de permitir que el control controle nuestras vidas. No te imaginas la ganancia que vas a obtener cuando consigues soltar el intento de control. Para empezar un enorme alivio. 

Dra. Marisa Navarro.