jueves, 12 de julio de 2012

La distorsión.

Estemos atentos a las distorsiones. A la falta de coherencia. Las palabras, los actos, las miradas, el lenguaje no verbal. Todo ello tendría que seguir la misma línea, el mismo camino. Cuando esto no ocurre se producen esas incoherencias, esas distorsiones, que nos chirrían, o que si estamos atentos no nos pasaran inadvertidas. Escúchalas, observarlas y analízalas. No mires para otro lado. No es que tengas que salir corriendo. Pero no esta de mas la prudencia y la atención. Y decidir donde ubicar a esa persona eligiendo que partes de sus incoherencias tienen mas peso para nosotros. Sus palabras, sus actos, sus gestos.

PSYSI