domingo, 28 de abril de 2013

¿Sabes escucharte?

No nos equivoquemos. Escucharnos, no es ponerle atención a nuestro diálogo mental, a todos esos pensamiento inútiles sobre lo que nos rodea, sobre el pasado y el futuro. Diálogo que se establece gratuitamente sin que yo haya hecho ninguna pregunta, sin que me haya planteado nada. Escucharse es otra cosa. Y no es fácil. Para escucharme, lo primero que tengo que hacer es acallar ese diálogo mental, ese ruido que tapa mi verdadera voz. Y sólo calmando ese parloteo seré capaz de saber lo que dice. En ocasiones nuestra verdadera voz necesita tanto ponerse en contacto con nosotros, que hasta manda señales corporales para que nos paremos, y empezamos a encontrarnos mal, y no sabemos por qué. Parémonos, calmemos ese ruido constante de nuestra mente. Hagámonos las preguntas adecuadas y pongamos atención para escuchar las respuestas. Nuestra voz interior tiene mucho que decirnos. Sólo ella sabe lo que de verdad necesitamos.

psysi