jueves, 31 de marzo de 2011

Esa perfección.


Rápidamente nos damos cuenta cuando los demás son injustos con nosotros. ¿Pero somos conscientes cuando somos injustos con nosotros mismos?. Una forma de ser enormemente injustos con nosotros, es exigirnos la perfección en todo aquello que hacemos. Eso es absolutamente imposible. No porque nos falte algo necesario para alcanzarla, sino simplemente porque la perfección no existe, y por ello es totalmente inalcanzable. Y sin embargo en cuantas ocasiones nos criticamos con gran dureza, siendo tremendamente injustos con nosotros mismos, y nos provocamos un gran malestar.


PSYSI